
Exposición solar en el trabajo: qué exige el nuevo reglamento del DS Nro. 003-2026-SA
El artículo 13 del reglamento es el más relevante para los médicos ocupacionales de empresa y las clínicas que realizan las evaluaciones.
¿Has escuchado alguna vez el término pausas activas? Consiste en una actividad física realizada en un breve espacio de tiempo durante la jornada laboral, orientada a que las personas recuperen energías para lograr un desempeño eficiente del trabajo.
Las pausas activas son un período de recuperación del cuerpo, posterior a los estados de tensión por consecuencia de carga física laboral. Y definitivamente son las opciones más simples para mejorar la salud y eficiencia laboral.
Estas pausas periódicas generan mayor productividad, inspiran la creatividad y mejoran la actitud de los colaboradores, además de ser un ejercicio recomendado para evitar que algunos miembros corporales se atrofien o sufran lesiones que nos generen malos hábitos posturales.
Las pausas deben realizarse al menos dos veces al día con una duración de 5 a 10 minutos para que el cuerpo obtenga la energía necesaria y logre continuar con las actividades del día para obtener los beneficios que conllevan.
Existen varios ejercicios que se pueden realizar durante la jornada laboral, incluso en el mismo puesto de trabajo, como: girar el torso de izquierda a derecha, estirar los brazos de un lado a otro, mover la cabeza hacia los lados o mover las muñecas circularmente.
Son recomendables períodos de 5 minutos de pausas activas cada dos horas de trabajo, mínimo 2 veces al día. Lo ideal es hacerlos en la mañana o antes de empezar el turno como calentamiento muscular que prepara el cuerpo para la jornada laboral y la segunda vez puede ser a mitad de jornada o final de ésta con el objetivo de relajar o estirar los músculos fatigados.
Ahora que conoces los beneficios e importancia de las pausas activas, ¡anímate a realizarlas! Si deseas saber más acerca del tema consulta por nuestro servicio de Gimnasia Laboral.

El artículo 13 del reglamento es el más relevante para los médicos ocupacionales de empresa y las clínicas que realizan las evaluaciones.

El protocolo incluye hemograma completo, glucosa, colesterol, grupo sanguíneo y factor RH, y examen completo de orina.

La radiografía de tórax en formato OIT es una prueba específica de salud ocupacional diseñada para detectar enfermedades pulmonares causadas por la exposición a polvos en el trabajo.