¿Cómo afecta tu salud un espacio de trabajo no ergonómico?

Lunes, 30 Octubre 2017 - 7:31pm

En artículos anteriores hemos hecho énfasis en que el objetivo de la ergonomía es corregir y diseñar un ambiente de trabajo que permita disminuir los riesgos y consecuencias sobre la salud y el bienestar de los trabajadores (como lesiones musculoesqueléticas, problemas circulatorios y molestias visuales) que pudieran estar asociadas a las características propias de su labor.

Los factores de riesgo en las tareas de oficina tienen una relación importante con el diseño, ubicación y uso del equipamiento: mesa, silla y computadora. Está demostrado que existe una relación directa entre la aparición de molestias musculoesqueléticas y las características del puesto de trabajo de oficina.

En este artículo trataremos las condiciones mínimas que deben cumplir la mesa y silla del escritorio para no comprometer tu salud.

Tu silla debe ser cómoda

La silla de trabajo es un factor de gran importancia en las labores de oficina, por lo que su forma, dimensiones y ajuste adecuado son decisivos para determinar una buena postura de trabajo.

La silla de oficina debe tener acolchado el asiento y el respaldo. El relleno debe ser firme. La tapicería debe ser aislante del calor y absorbente de la humedad. Las más cómodas son las de fibra natural, que tienen un alto poder de absorción de la humedad.

La base de la silla debe permitir el giro del asiento y tener cinco apoyos con ruedas. De esta manera se facilita la movilidad del usuario de una tarea a otra, resulta más fácil acercar la silla a la mesa y se pueden evitar las posturas de trabajo inadecuadas, como la torsión del tronco y otras posturas forzadas.

La silla debe disponer, como mínimo, de regulación de la altura del asiento y de la inclinación del respaldo. Otras regulaciones interesantes pueden ser la altura del respaldo o la inclinación del asiento.

Evita pasar mucho tiempo sentado

El estar sentado durante largos periodos de tiempo es muy dañino por varias razones. La circulación sanguínea, especialmente en las piernas, hacia donde debe ir y retornar, no cumple su tarea con la misma eficacia si no hay movimiento que la ayude.

Por otra parte, la columna vertebral, que debería mantenerse recta, a menudo es maltratada con la pésima costumbre de inclinarse hacia el escritorio y, sobre todo, hacia el teclado del computador. Si a esto se le suma una silla que no cumple con condiciones mínimas de ergonomía el mal se acrecienta.

Necesitas un escritorio apropiado

El escritorio debe cumplir algunos requisitos mínimos como tener una superficie poco reflectante, es decir, tener un acabado mate y color suave. La altura debe quedar aproximadamente a la altura de los codos del usuario.

La superficie de trabajo debe ser suficientemente grande (el mínimo recomendado son 160 x 80 cm). Debe haber suficiente espacio debajo de la mesa para poder moverse y adoptar buenas posturas (anchura mínima mayor a 60 cm y altura mínima mayor a 65 cm). No se recomiendan los cajones o traviesas debajo del tablero, ya que limitan el espacio libre disponible.

Los dolores de espalda, así como otras afecciones musculo-esqueléticas, pueden prevenirse con estas sencillas correcciones. Asegúrate de contar con un área de trabajo ergonómica para prevenir estas afecciones ocupacionales. 

Fuentes: Universidad de la Rioja y Universidad de Málaga