
Exposición solar en el trabajo: qué exige el nuevo reglamento del DS Nro. 003-2026-SA
El artículo 13 del reglamento es el más relevante para los médicos ocupacionales de empresa y las clínicas que realizan las evaluaciones.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la pérdida auditiva inducida por ruido es la enfermedad ocupacional más común en América Latina y representa cerca de un tercio de los casos reportados. Más de 130 millones de personas sufren daños auditivos incapacitantes. ¿Cómo prevenir las pérdidas auditivas causadas por el trabajo?
El ruido es un sonido que resulta molesto, inútil y desagradable para la persona que lo escucha. Se entiende por ruido un sonido inarticulado y confuso, más o menos fuerte y no deseado.
A su vez, el Instituto Nacional de la Sordera y otros Trastornos de la Comunicación de Estados Unidos (NIDCD, por sus siglas en inglés) señala que cuando se está expuesto a ruidos perjudiciales, las estructuras delicadas del oído interno, células ciliadas, pueden ser dañadas y causar la pérdida de audición.
El ruido presente en el entorno laboral puede dar ocasión a alteraciones auditivas temporales (fatiga auditiva) o permanentes (hipoacusia o sordera). Los efectos fisiológicos que el ruido provoca en el oído son:
Trabajar en un entorno ruidoso durante muchos años aumenta significativamente el riesgo de padecer estas dificultades auditivas. Asimismo, el uso de audífonos telefónicos y la exposición a productos químicos pueden causar pérdida de audición.
De acuerdo con algunas investigaciones realizadas en Reino Unido y Estados Unidos, la pérdida de audición es una afección muy común entre los profesores. Veteranos de guerra, el sector de la minería, construcción y fabricación son los más expuestos a sufrir hipoacusia. Por lo general, uno de cada cuatro trabajadores muestra indicios de padecer pérdida de audición.
Una de las formas más segura de cuidar los oídos es usando protectores cuando se encuentre trabajando alrededor de ruidos fuertes. Tanto tapones como auriculares sirven para prevenir el ruido. Si usted trabaja en un lugar muy ruidoso, puede tomar estas medidas para reducir el impacto en su audición:
Es importante la identificación de las fuentes de ruido, tomar las medidas preventivas necesarias para evitar la pérdida auditiva, llevar un control y registro médico que permita conocer el estado y salud de los oídos de los trabajadores.
Hernández-Gaytán, S. I., Santos-Burgoa, C., Becker-Meyer, J. P., Macías-Carrillo, C., & López-Cervantes, M. (2000). Prevalencia de la pérdida auditiva y factores correlacionados en una industria cementera. salud pública de méxico, 42, 106-111.
Bello, M. D. C. M. (1995). Efectos del ruido por exposición laboral. Salud de los Trabajadores, 3(2), 93-101.
Merino, F. O., Zapata, F. O., & Kulka, A. F. (2006). Ruido laboral y su impacto en salud. Ciencia & Trabajo, 8(20), 47-51.

El artículo 13 del reglamento es el más relevante para los médicos ocupacionales de empresa y las clínicas que realizan las evaluaciones.

El protocolo incluye hemograma completo, glucosa, colesterol, grupo sanguíneo y factor RH, y examen completo de orina.

La radiografía de tórax en formato OIT es una prueba específica de salud ocupacional diseñada para detectar enfermedades pulmonares causadas por la exposición a polvos en el trabajo.