Conoce los tipos de obesidad y cómo afectan tu salud

Viernes, 22 Marzo 2019 - 6:55pm

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El índice de masa corporal (IMC) –peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2) – es un índice utilizado frecuentemente para clasificar el sobrepeso y la obesidad en adultos.

La OMS define el sobrepeso como un IMC igual o superior a 25, y la obesidad como un IMC igual o superior a 30; de ahí que los grados de obesidad se clasifican de este modo:

  • Normopeso (pero normal): Si el IMC es de 18,5-24,9.
  • Sobrepeso (no obeso): Si el IMC es de 25 a 29,9.
  • Obesidad grado 1 (de bajo riesgo): Si el IMC es de 30 a 34,9. En este caso el riesgo de desarrollar enfermedades aumenta de forma notable en comparación con los casos de sobrepeso, sobre todo en personas de baja estatura.
  • Obesidad grado 2 (riesgo moderado): En este tipo de obesidad el IMC se sitúa entre 35 y 39,9. La probabilidad de padecer alteraciones cardiovasculares, metabólicas o musculoesqueléticas se incrementa aún más que en la obesidad de grado 1.
  • Obesidad grado 3 (de alto riesgo, obesidad mórbida): Si el IMC es igual o mayor a 40. La obesidad mórbida conlleva un riesgo muy elevado de sufrir trastornos como los que hemos mencionado previamente; por ello resulta muy urgente introducir cambios en la dieta y en la actividad física.
  • Obesidad grado 4 (obesidad extrema): Si el IMC es igual o mayor a 50. El cuarto grado de obesidad no está incluido en todas las clasificaciones, sino que muchas lo engloban en la obesidad mórbida. No obstante, es relativamente habitual encontrar referencias a la obesidad extrema (o “superobesidad”) cuando el IMC supera el valor de 50, puesto que la probabilidad de sufrir enfermedades se vuelve mucho mayor en valores tan elevados.

¿Cómo la obesidad afecta la salud?

Las personas con obesidad tienen una mayor probabilidad de sufrir los siguientes problemas de salud:

  • Glucosa (azúcar) alta en la sangre o diabetes.
  • Presión arterial alta (hipertensión).
  • Nivel alto de colesterol y triglicéridos en la sangre (dislipidemia o alto nivel de grasas en la sangre).
  • Ataques cardíacos debido a cardiopatía coronaria, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.
  • Problemas óseos y articulares, el mayor peso ejerce presión sobre los huesos y articulaciones. Esto puede llevar a osteoartritis, una enfermedad que causa rigidez y dolor articular.
  • Dejar de respirar durante el sueño (apnea del sueño). Esto puede causar fatiga o somnolencia diurna, mala atención y problemas en el trabajo.
  • Cálculos biliares y problemas del hígado.
  • Algunos tipos de cáncer.

Usted puede controlar muchos de estos factores de riesgo cambiando su estilo de vida. Si tiene obesidad, es importante acudir a un médico especializado en el área de la nutrición que le pueda ayudar a comenzar un programa de pérdida de peso.

Una meta inicial de bajar de 5% a 10% de su peso actual reducirá su riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la obesidad. Llevar una dieta sana y equilibrada, junto con la práctica regular de ejercicio físico, son claves para la prevención de la obesidad.

Fuentes

10 datos sobre la obesidad – Organización Mundial de la Salud (OMS).

López-Jiménez, F., & Cortés-Bergoderi, M. (2011). Obesidad y corazón. Revista espanola de cardiologia, 64(2), 140-149.

Alvarenga, J. C. L., & González-García, L. T. (2001). Enfermedades asociadas a la obesidad. Revista de Endocrinología y Nutrición, 9(2), 77-85.

Daza, C. H. (2002). La obesidad: un desorden metabólico de alto riesgo para la salud. Colombia Médica, 33(2), 72-80.