¿Cómo el calor afecta la productividad laboral?

Martes, 29 Octubre 2019 - 1:23am

Cuando la temperatura de nuestro cuerpo supera los 37ºC, el cerebro de forma automática empieza a destinar más recursos para regular la temperatura, esto hace que se afecten otros procesos como la atención, la concentración y la memoria.

Durante las temporadas de calor, los trabajadores expuestos a más altas temperaturas no puedan desempeñarse en sus funciones de la misma manera que lo hacen en las otras estaciones; provocando así una caída de la productividad en las organizaciones.

En algunos procesos de trabajo que requieren o producen mucho calor (trabajos con hornos, fundiciones, entre otros) o en actividades donde se realiza un esfuerzo físico importante, o donde es preciso llevar equipos de protección individual, las condiciones de trabajo pueden provocar algo más serio que la incomodidad por el excesivo calor y originar riesgos para la salud y seguridad de los trabajadores. En ocasiones especialmente graves pueden llevar a la muerte.

El calor es un peligro para la salud porque nuestro cuerpo, para funcionar con normalidad, necesita mantener invariable la temperatura en su interior en torno a los 37 ºC. Cuando la temperatura central del cuerpo supera los 38 ºC se pueden producir daños a la salud y, a partir de los 40,5 ºC, la muerte.

Las altas temperaturas generan ansiedad y estrés, en consecuencia, esto produce irritabilidad y cansancio en los colaboradores. El calor excesivo tiende a afectar principalmente la productividad laboral en el individuo. Para evitar los efectos del calor es aconsejable adaptar el entorno laboral para que los empleados lleven lo mejor posible las altas temperaturas y se sientan cómodos y relajados.

Si bien la temperatura de los ambientes de trabajo es un tema de amplio debate, de acuerdo con el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSTH) de España, la temperatura en el trabajo ideal es de entre 17 y 27 grados cuando se realizan trabajos sedentarios y entre 14 y 24 grados cuando el trabajo requiere más actividad física.

Para evitar enfermedades provocadas por las altas temperaturas (erupciones cutáneas, calambres, síncope, deshidratación, agotamiento, o golpe de calor) es recomendable cuidar que todos los trabajadores estén aclimatados al calor de acuerdo con el esfuerzo físico que vayan a realizar, así como adaptar los ritmos de trabajo a la tolerancia al calor y se mantengan hidratados bebiendo agua con frecuencia.

Empresas y trabajadores deben velar porque el ambiente de trabajo sea el más cómodo para todos, así las actividades se realizarán de forma eficiente y evitará el descenso de la productividad de los colaboradores.

Fuentes

Atalaya, M. (2001). El estrés laboral y su influencia en el trabajo. Industrial data, 4(2), 25-36.

Casas, S. B., & Klijn, T. P. (2006). Promoción de la salud y su entorno laboral saludable. Rev Latino-am Enfermagem, 14(1), 136-41.

El Siglo de Torreón – México.